Cómo leer un presupuesto de obra: APU y AIU explicados
Qué significan APU y AIU, qué debe incluir un presupuesto de obra serio y las señales de alerta para comparar propuestas de construcción.
Comparar presupuestos de obra solo por el total es como comparar carros solo por el color. Dos propuestas con el mismo precio final pueden ser radicalmente distintas en lo que incluyen — y esa diferencia aparece después, en obra, como “adicionales”. Esta guía te da las claves para leer un presupuesto como lo lee un ingeniero.
APU: el análisis de precios unitarios
Un APU descompone cada actividad de la obra en sus ingredientes reales:
- Materiales — cantidad y precio de mercado de cada insumo.
- Mano de obra — cuadrilla necesaria y su rendimiento.
- Equipos y herramienta — desde la mezcladora hasta el andamio.
- Transporte — acarreos hasta el sitio de la obra.
Por ejemplo, el APU de un metro cuadrado de muro no dice “muro: tanto”; dice cuántos bloques, cuánto mortero, cuántas horas de oficial y ayudante, y a qué precio cada uno. Multiplicado por las cantidades de obra medidas sobre los planos, produce el costo directo del proyecto.
Por qué te importa: un presupuesto con APU es verificable. Puedes revisar si los precios corresponden al mercado y si las cantidades corresponden a tus planos. Un precio global “a ojo” no se puede auditar — se descubre en obra.
AIU: los costos indirectos, a la vista
El AIU son los costos de administrar y asumir el riesgo de la obra, expresados como porcentaje del costo directo:
- A — Administración: dirección de obra, residente, campamento, seguridad industrial, pólizas, servicios.
- I — Imprevistos: el colchón para lo que ningún estudio puede anticipar al 100 %.
- U — Utilidad: la ganancia legítima del constructor.
Por qué te importa: cuando el AIU está explícito, sabes exactamente qué parte de tu dinero va a la obra y qué parte a administrarla. Cuando no aparece, esos costos están repartidos —invisibles— dentro de los precios unitarios, y no puedes comparar propuestas entre sí.
Qué debe incluir un presupuesto serio
- Cantidades de obra medidas sobre planos, ítem por ítem.
- APU de las actividades representativas, con precios de mercado.
- AIU discriminado, no escondido.
- Memoria de cálculo: de dónde salen las cantidades.
- Cronograma preliminar: cuánto tarda y en qué orden.
- Exclusiones explícitas: qué NO incluye (licencias, estudios, acometidas, mobiliario). Las exclusiones honestas son señal de seriedad, no de tacañería.
Señales de alerta al comparar propuestas
- Un total muy por debajo de los demás sin APU que lo respalde — suele recuperarse en obra vía adicionales.
- Presupuestos “por m²” sin cantidades: nadie midió tus planos.
- AIU inexistente u oculto.
- Sin cronograma: un precio sin plazo es media propuesta.
- Sin exclusiones: si “todo está incluido”, nada está definido.
Así hacemos los nuestros: APU con precios de mercado, AIU explícito, memoria y cronograma. Solicita tu presupuesto y compara con esta guía en la mano — también el nuestro.